Maria del Evangelio
De toda mancha y sombra original, tú hijo Dios te quiso preservar
no te privo María del dolor de la pobreza y de trabajar.
De toda mancha y sombra original, tú hijo Dios te quiso preservar,
no te privo María del dolor de la pobreza y de trabajar,
no te privo María del dolor de la pobreza y de trabajar.
El evangelio te presenta así, trabajadora en tu Nazaret,
atenta a Dios y dándonos tu amor, tu casa humilde y el pobre taller.
De toda mancha y sombra original, tú hijo Dios te quiso preservar,
no te privo María del dolor de la pobreza y de trabajar,
no te privo María del dolor de la pobreza y de trabajar.
Si quiso Dios hacer de ti un jardín, pues decidió nacer de una mujer,
Él te eligió para sembrarse en ti y florecer María florecer.
De toda mancha y sombra original, tú hijo Dios te quiso preservar,
no te privo María del dolor de la pobreza y de trabajar,
no te privo María del dolor de la pobreza y de trabajar.
De la pobreza y de trabajar.