Los Cielos y la Tierra
Los cielos y la tierra en Ti se encontraran
Maria dulce abrazo, que el hombre y Dios se dan
Las viejas profecias que hablaban del Señor
nutrian la esperanza de Israel:
la flor que naceria en tierra virginal
un hijo que seria el Enmanuel.
Quien hizo las estrellas te vino a mendigar
tu carne y tu latido de mujer.
El Dios Omnipotente no quiso renunciar
al gozo de acunarse en tu querer.
Los magos y pastores que fueron al portal
hallaron en tus brazos a Jesus.
Sabemos que a tu lado le vamos a encontrar
lo mismo en la alegria que en la cruz.